Entramos en el mes de junio, ya va haciendo calor, los días son largos, apetece salir más, por las tardes no hay cole… ¡Ya tenemos aquí el fin de curso! ¡Por fin! Se acaban los trabajos, se acaban las notas se acaban los madrugones…pero ¡alto! ¿he dicho notas? ¿Y se han acabado? ¿Y cómo han salido? ¿Era lo que esperábamos?

          Llevamos 9 meses con nuestros hijos haciendo el curso pertinente, con los deberes, los trabajos, la preparación de los exámenes…. Y llegan las fatídicas notas, y vemos que tanto esfuerzo no ha valido para nada. Hemos llevado a nuestros hijos a extraescolares, a repaso, a técnicas de estudio…, pero no hay manera. Las notas lo dicen todo…Nuestro hijo no puede…Nunca valdrá para lo que él quiere estudiar…si no se centra…si no quiere leer…si no sabe ni lo que ha leído….

 

         Junio, para muchos niños no es un buen mes, pese a lo que podamos pensar. Y tampoco para muchos padres, que ven como el esfuerzo de sus hijos no se ve recompensado. No entienden como después de estar tantas horas leyendo y con los deberes, no aprueban las asignaturas. Muchos de ellos en los primeros años de primaria eran unos niños geniales, no tenían problemas a la hora de aprender todo lo que les decían los profesores, nadie sospechaba que tuvieran problemas de aprendizaje. Pero llega un momento en el que parece que tiran la toalla, y se estancan. El motivo: no saben explicarlo, no les entra, no pueden memorizar todo.

          Los padres empezamos a buscar una explicación. Lo primero, si no lo hemos hecho ya, acudimos a una academia de repaso. Si vemos que nuestros hijos están muy “dispersos” se lo consultamos al médico. Y la gran mayoría de las veces no tienen en cuenta de lo que vengo a hablar: “La Visión”

         “No, no, no va por ahí”-piensan muchos. “Mi hijo fue a su pediatra y ve perfectamente” “Lo llevé a la revisión y veía las letras más pequeñitas de la pantalla”. Estos son comentarios frecuentes cuando insinuamos que podría haber un problema de visión que les está interfiriendo. Para nada dudo de que esos niños no puedan ver la letra más pequeña de la pantalla y que su “vista” de lejos esté mal, pero leer, en primer lugar no suele hacerse de lejos, es más bien una tarea de cerca, y ahí debemos tener bien entrenadas unas habilidades visuales que nos permiten enfocar, seguir la lectura sin ayuda del dedo, poder descodificar con facilidad la lectura para darle un sentido y una comprensión, memorizar, integrar lo aprendido…y estas, no suelen ser evaluadas en un examen rutinario.

         Así que si hay una piedra en el camino del aprendizaje de esta índole es más que normal que los niños a los que nos referíamos al principio no puedan estar desarrollando todo su potencial.

         Imaginaos vosotros por un momento, horas y horas de lectura, escritura, comprensión lectora, con una mochila en la espalda que os pesa de manera notoria y que no sabéis (porque siempre la habéis cargado) que con unas lentes o un entrenamiento visual puede descargarse. Los niños no os van a decir por lo general que las letras están desenfocadas o que las ven dobles y ni mucho menos que su convergencia no es lo suficientemente correcta como para mantener la atención en la lectura el tiempo deseado. Ellos lo ven como algo normal, como si todos tuviésemos los mismos problemas, y es por ello que no lo refieren.

La sorpresa viene cuando al final, acuden a un centro de optometría y observamos que muchos de sus problemas de rendimiento escolar tenían causa visual.

La buena noticia: a ver se aprende, y puede aprenderse en cualquier momento. Si pensáis que algo se está escapando, que no entendéis porque vuestros hijos no alcanzan todo su potencial, que no quieran estar más de 5 minutos leyendo, que digan que eso les aburre cuando le encanta escuchar cuentos…es muy conveniente que les evalúe un optometrista realizándole todas las pruebas y test visuales para saber si la visión es la clave en su bloqueo del aprendizaje.

 

Libertad Novejarque Romero

Óptico-Optometrista Colegiado 17345

Desarrollo mi profesión en Visión de Libertad, aquí he podido especializarme en las evaluaciones completas y la terapia visual

 

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