La verdad es que me siento afortunada…Cuando esta mañana me he puesto a pensar en la entrada para el Blog, y me han venido diferentes ideas, he pensado lo afortunada que soy de hablar de cosas que conozco, de las cuales puedo y aprendo día a día, de las personas tan magníficas que he conocido y que me han ayudado en la formación y en el desarrollo tanto personal como profesional.

Y esto me ha provocado echar una mirada hacia atrás. Hace un año, tocó realizar cambios, emprender el trabajo como optometrista comportamental en solitario (aunque totalmente en solitario no fue porque mi compañera Beatriz, coordinadora visual, se quedó a mí lado). Mi familia y amigos más cercanos me apoyaron al 100%, incluso cuando algunos tenían la cabeza en cosas mucho más importantes que mis decisiones, quisieron apoyarme y escucharme (gracias Javi y Mª José). La familia está para apoyar, para dar consejos y con la mía los tuve y los recibí, todos de un modo u otro han estado ahí. Puede que al que más le haya tocado aguantarlo sea a mi marido, que ha sido un gran apoyo, a mi hija que ha dejado de verme un poquito más y a mi pepito grillo, mi hermana y gestora Mónica, que me ha ido orientando en el progreso de la empresa.  He recibido energía también de un montón de compañeros (sobre todo de mis compañeros de la 8ª, a los que adoro), y aunque no nombre al resto sabéis lo agradecida que estoy.

Y como no, no me olvido de mis pacientes, de todos ellos que han querido seguir mejorando su visión, de superar sus obstáculos, de contarme durante todas las horas que han pasado conmigo sus inquietudes, que les molestaba, que querían mejorar y como poco a poco lo han ido consiguiendo. Y gracias también a los familiares de aquellos que venían acompañados y les tocaba esperar fuera mientras nosotros nos lo pasábamos genial, (y también agradecerles la ayuda que he tenido con ellos para que mejoraran sus hijos más aun desde casa).

Ha sido un año, en el que he podido hacer cambios, mejorar mi manera de trabajar de comunicarme con otros profesionales para crecer, y para hacer crecer a las personas que se han puesto en mis manos. He conocido a personas magníficas, con las que he establecido una comunicación muy positiva, desde fisioterapeutas expertos en desarrollo infantil, terapeutas ocupacionales, psicólogos, pedagogos, logopedas, profesores implicados… El futuro de muchos niños está en muy buenas manos.

Mi reto ha sido involucrarme un poco más en la ayuda para hacer crecer la optometría comportamental como una profesión con la que podemos ayudar a todas esas personas que tienen problemas de visión. Mi compromiso al entrar en la junta de SIODEC (Sociedad Internacional de Optometría del Desarrollo y del Comportamiento) es esforzarme en pro de todos los profesionales que la formamos para mejorar la calidad de vida de personas. Creo en este proyecto y creo en las personas que lo conforman. A ellos también tengo mucho que agradecerles, me están enseñando muchísimas cosas, estoy aprendiendo mucho y espero poder seguir avanzando junto a ellos para dar lo mejor de mí misma. Gracias chicos, de verdad.

Así pues, sin tenerlo planteado, he echado una mirada hacia atrás y he visto la cantidad de cosas buenas y positivas que me han ocurrido. La vida a veces plantea giros inesperados, de nosotros depende que sean buenos cambios y que crezcamos más, a mí me ha sucedido, y creo que a muchos de vosotros os puede haber pasado.

Y a vosotros, ¿Qué cosas buenas os han pasado este año? Me encantaría poder leerlas y que la compartáis.

 

Libertad Novejarque Romero

Óptico-Optometrista Colegiado 17345

Desarrollo mi profesión en Visión de Libertad, aquí he podido especializarme en las evaluaciones completas y la terapia visual

 

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